Cumplidos los cuatro años en mi hogar actual, era tarde, aparte hacía calor, andaba en mi carrito rojo (Wagon), como de costumbre me encontraba en el patio jugando, tenía cierta pendiente lo cual obligaba a que el carro se moviera pero llegaba a un cierto punto que se detenía, había un perro que pertenecía a mi familia, muy bonito, era un “Husky” gris/blanco el cual se encontraba comiendo generalmente, los perros que son agresivos en el momento en el que ingieren algún alimento son más susceptibles a defender lo que comen (instinto), por consecuente cualquiera que intente intervenir o tocarlo podría alterar al animal.
Después de que me deslice por esa pequeña pendiente quede justo detrás del perro, como todo niño imperativo miraba como su cola se contoneaba de lado a lado, sin pensarlo jale la cola del perro, y se volteo y mordió mi mejilla derecha atravesando con su colmillo la misma, después de soltar mi cara tomó mi mano izquierda y procedió la misma agresión, a esto mi madre se percató del problema, y llevando rápido realizo la intervención necesaria , que para mi suerte tomaba clases de enfermería y supo qué hacer en esa situación ahora solo quedaron unas marquitas que cada vez que la analizo a detalle recuerdo esa pocas imágenes, sin dolor ni olores simples imagenes.
2 comentarios
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15 febrero, 2012 a 8:58 PM
raymundo ernesto garcia lopez
EL RECUERDO
Cumplidos los cuatro años en mi hogar actual, era tarde, aparte hacía calor, andaba en mi carrito rojo (Wagon), como de costumbre me encontraba en el patio jugando, tenía cierta pendiente lo cual obligaba a que el carro se moviera pero llegaba a un cierto punto que se detenía, había un perro que pertenecía a mi familia, muy bonito, era un “Husky” gris/blanco el cual se encontraba comiendo generalmente, los perros que son agresivos en el momento en el que ingieren algún alimento son más susceptibles a defender lo que comen (instinto), por consecuente cualquiera que intente intervenir o tocarlo podría alterar al animal.
Después de que me deslice por esa pequeña pendiente quede justo detrás del perro, como todo niño imperativo miraba como su cola se contoneaba de lado a lado, sin pensarlo jale la cola del perro, y se volteo y mordió mi mejilla derecha atravesando con su colmillo la misma, después de soltar mi cara tomó mi mano izquierda y procedió la misma agresión, a esto mi madre se percató del problema, y llevando rápido realizo la intervención necesaria , que para mi suerte tomaba clases de enfermería y supo qué hacer en esa situación ahora solo quedaron unas marquitas que cada vez que la analizo a detalle recuerdo esa pocas imágenes, sin dolor ni olores simples imagenes.
16 febrero, 2012 a 12:44 AM
pabloguadiana
CALIFICACION: 50 PUNTOS….